Jake Reiner, hijo mayor del cineasta Rob Reiner y de la fotógrafa Michele Singer Reiner, habló por primera vez públicamente sobre el asesinato de sus padres y reconoció que, ocho meses después, todavía enfrenta dolor, ira e impotencia.

En entrevista con KABC-TV, Jake recordó el momento en que su hermana Romy lo llamó para informarle que su padre había muerto y que no encontraba a su madre. Como periodista, había acudido durante años a escenas de crimen, pero aseguró que encontrarse con una situación similar en su propia casa de infancia fue una experiencia surrealista.

El hermano menor de Jake, Nick Reiner, fue detenido y enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres. Nick se ha declarado no culpable y permanece detenido sin derecho a fianza. Jake evitó pronunciarse sobre su posible responsabilidad y confirmó que no ha hablado con él ni ha acudido a sus audiencias.

Jake también recordó los problemas de adicción y salud mental que Nick había enfrentado durante años y destacó que sus padres nunca dejaron de apoyarlo. Mencionó Being Charlie, película de 2015 escrita por Nick y dirigida por Rob, como un proyecto mediante el cual su padre intentó acercarse a su hijo.

Sobre su propio duelo, Jake explicó que el dolor se ha convertido en ira y rabia por no haber podido evitar la tragedia. “Nunca entenderé por qué ocurrió esto”, afirmó, mientras reconoció que ahora él y Romy deben enfrentar la pérdida de sus padres y el proceso judicial contra su hermano.

El próximo 14 de diciembre se cumplirá un año del asesinato de Rob y Michele Reiner. Nick tiene programada una audiencia previa al juicio para el 15 de septiembre.