Los intentos del presidente estadunidense, Donald Trump, de hablar con el Hezbollah fueron frustrados, pero las fuentes discrepan sobre si fue la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad o movimiento libanés quien rechazó la propuesta del mandatario, reportó este miércoles Middle East Eye.
Donald Trump llamó a la embajada libanesa en Washington a finales de mayo y exigió una conversación directa con Hezbollah, una petición que posteriormente fue denegada al presidente estadunidense, según dos fuentes con profundo conocimiento de los acontecimientos por parte de Hezbollah y una fuente diplomática libanesa.
Poco después, el 1 de junio, Trump afirmó haber hablado con Hezbollah a través de intermediarios no identificados y haber obtenido del grupo el compromiso de detener los ataques contra Israel.
“A través de representantes de alto nivel, tuve una conversación muy positiva con Hezbollah, y acordaron que cesarían todos los disparos”, escribió Trump en su plataforma Truth Social en aquel momento. Según fuentes del movimiento libanés, la petición de Trump inquietó a los funcionarios ya que no sabían a quién debían ofrecerle el número de teléfono del presidente.
“Los funcionarios entraron en pánico y trataron de encontrar el número de teléfono de alguien de Hezbollah. Llamaban a cualquier persona chiíta que conocieran, incluso a jeques al azar, para intentar encontrar a la persona adecuada con quien hablar”, dijo una fuente.
Sin embargo, una fuente diplomática de alto nivel afirmó que los funcionarios no hicieron tales intentos. “Antes de que Trump anunciara que se había comunicado con Hezbollah, contactó con la embajadora Nada Moawad”, aseguró la fuente diplomática.
“Él (Trump) le dijo airadamente que quería hablar con alguien de Hezbollah. La embajadora respondió que no podía concertar tal contacto.” Middle East Eye ha solicitado comentarios a la Casa Blanca.
