La presión migratoria en la franja fronteriza registró un descenso histórico tras lograrse la desactivación del 95% del flujo de personas en movilidad que anteriormente impactaba a la comunidad local, confirmaron autoridades locales. De acuerdo con declaraciones de Muñoz, la ciudad transitó de una fase de contingencia a un escenario de control operativo.
Sin embargo, ante el panorama político en Estados Unidos y las advertencias del presidente Donald Trump sobre un eventual repunte en los flujos migratorios, las autoridades han activado esquemas de prevención. A diferencia de episodios anteriores, la estrategia actual se sostiene en una alineación directa entre el Gobierno Federal y el Ayuntamiento Municipal, articulados para intervenir de manera conjunta ante cualquier contingencia en los cruces internacionales.
“Igual si se requiere llevar a cabo esta práctica nuevamente, pues ya vivimos esta experiencia, ya estamos preparados”, reiteró el funcionario, al destacar que el aprendizaje de crisis pasadas servirá como base para los nuevos protocolos de actuación.
