El secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña Grajeda, advirtió que tras las reformas impulsadas por Morena en los órganos electorales, ahora se pretende imponer una “criterio mordaza” no solo a los actores políticos, sino a cualquier ciudadano que señale la realidad del país.
La postura surge a raíz de la medida cautelar emitida por el Instituto Nacional Electoral (INE) contra el PRI y su dirigente nacional, Alejandro “Alito” Moreno, la cual les prohíbe calificar a Morena con términos como “narcogobierno”, “narcopartido” o “Cartel de Morena”, al considerar que imputan delitos sin sustento fáctico.
Para De la Peña, este freno sienta un precedente riesgoso de censura previa que excede las atribuciones de la autoridad electoral. “El problema no está en la forma en la que el presidente del PRI o de cualquier otro partido, o que algún ciudadano señale el actuar de los funcionarios y de los políticos ligados con Morena. El problema está en que el INE se constituya ahora en el gran censor”, aseveró el secretario estatal.
