Las estructuras metálicas que en 2016 sirvieron de marco para la histórica visita del papa Francisco a Ciudad Juárez estuvieron a punto de convertirse en espectaculares para la cartelera de conciertos local. Sin embargo, el “golpe” publicitario duró poco: el Municipio ordenó el retiro inmediato de los anuncios y la desmantelación total de los armazones para evitar futuras tentaciones. El alcalde, Héctor Rafael Ortiz Orpinel, reconoció que hubo un fallo en el filtro administrativo que permitió que los promotores obtuvieran el permiso inicial.
No obstante, al percatarse de la situación, la orden desde la oficina central fue tajante: bajarlos todos. El malentendido comenzó semanas atrás, cuando la empresa promotora solicitó el uso de los espacios, solicitud que avanzó por las vías institucionales habituales hasta ser autorizada. Fue hasta que la publicidad de los espectáculos ya lucía sobre los restos de la infraestructura papal cuando la autoridad intervino.
“Algo pasó. Hacen una solicitud, se autoriza con base en este tema, pero cuando nosotros nos dimos cuenta —me refiero a un servidor— dimos la instrucción de bajarlos de manera inmediata porque no está permitido ningún tipo de publicidad de esa naturaleza”, explicó Ortiz Orpinel.
