La discusión sobre las finanzas públicas en el estado no debe centrarse en si contratar créditos es bueno o malo, sino en la capacidad de la autoridad para demostrar que esos recursos realmente se transforman en infraestructura útil para la ciudadanía, advirtió Cuauhtémoc Estrada, coordinador del Grupo Parlamentario de Morena en el Congreso del Estado.

Luego de que la gobernadora Maru Campos defendiera la adquisición de deuda pública, el legislador señaló que el verdadero problema radica en los compromisos de pago e intereses que recaen sobre los chihuahuenses, especialmente cuando no existen obras palpables que justifiquen el gasto.

Estrada alertó que la actual administración estatal concluirá con una deuda de largo plazo cercana a los 63 mil millones de pesos, cifra superior a la recibida al inicio del sexenio, a pesar de que el compromiso inicial fue sanear las finanzas. “El problema no es pedir deuda; el problema es que esa deuda la terminan pagando las y los chihuahuenses con intereses, y cuando revisamos los resultados no encontramos las obras que se prometieron”, aseveró.