La carrera interna de Morena rumbo a las elecciones de 2027 ya comenzó con la selección de sus “coordinadores de defensa de la transformación y la soberanía” en 17 estados. Sin embargo, el partido guinda enfrenta un reto para evitar rupturas internas: cumplir con las reglas de paridad de género sin frenar la competitividad de sus cuadros políticos y evitar la ruptura dentro del partido.

En procesos anteriores, la designación de candidaturas bajo la cuota de género han provocado fricciones en el movimiento.

Para Arturo Espinosa Silis, fundador de Laboratorio Electoral, este principio suele generar incomodidad para los partidos políticos porque acota el margen de negociación política.

“La paridad siempre ha sido muy incómoda para todos los partidos políticos. ¿Por qué? Porque les acota su margen de negociación en torno a las candidaturas; les incomoda porque los partidos políticos han tenido la práctica de acomodar las candidaturas al gusto del grupo político en el poder”, indicó.