El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció anoche –sin presentar pruebas– lo que consideró “la mayor vulneración de datos electorales” en ese país por parte de China en 2020, cuando perdió los comicios frente al ex mandatario demócrata Joe Biden, en un discurso a la nación marcado por los autoelogios. El mensaje del jefe de la Casa Blanca ya había sido anticipado por expertos como parte de una estrategia más amplia para eliminar el derecho a voto de millones de ciudadanos y sobre su intención de cancelar las elecciones intermedias de noviembre, en las que se anticipa que su Partido Republicano perderá el control de la Cámara de Representantes y que incluso podría suceder lo mismo en el Senado.
Mientras se dirigía a la nación en un discurso televisado, Trump desclasificó informes de inteligencia en el sitio web de la Casa Blanca en los que se acusa a China de haberse apoderado de los datos electorales del país y al gobierno chavista en Venezuela de haber perpetrado fraudes masivos.
“Durante un periodo de varios años, comenzando en el ciclo electoral de 2020, la República Popular China llevó a cabo lo que se considera el mayor pirateo de datos electorales de la historia”, aseguró el presidente al citar uno de esos reportes.
Sin aportar evidencias, afirmó que Pekín adquirió 220 millones de archivos sobre votantes estadunidenses, que incluían nombres, direcciones y otros datos utilizados para registrarse a sufragar.
Otra acusación grave la dirigió a cuatro estados demócratas, a los que señaló de haber presuntamente permitido el registro de al menos 250 mil electores que no son ciudadanos estadunidenses.
