La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, no ha hablado con su par estadunidense, Donald Trump sobre las denuncias penales que su gobierno presentó este lunes por la muerte de sus ciudadanos bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) o durante operaciones de control migratorio, declaró a Politico el nuevo embajador de México en Estados Unidos, Roberto Lazzeri .

En su primera entrevista desde que asumió el cargo de embajador el mes pasado, Lazzeri señaló este martes que la Fiscalía General de México, a través de la embajada, presentó las denuncias ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos, así como ante las fiscalías estatales y distritales.

La Casa Blanca no respondió a la solicitud de comentarios sobre las denuncias penales ni sobre si los dos líderes han hablado, indicó Politico en su portal.

Las acciones de México, en respuesta al asesinato del ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo a manos de un agente del ICE la semana pasada, se producen en medio de un período turbulento en la relación bilateral, señaló Politico.

Recordó que las tensiones entre ambos países se intensificaron tras la muerte de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en Chihuahua durante un operativo antidrogas en abril pasado, y luego de que Estados Unidos hizo públicas las acusaciones federales contra 10 funcionarios mexicanos, tanto en activo como retirados, incluyendo al gobernador de Sinaloa, Ruben Rocha Moya y otros miembros del partido gobernante Morena.

Las dos naciones negocian además el futuro del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá y Trump ha tensado repetidamente la relación al amenazar con una acción militar al sur de la frontera para combatir a los cárteles de la droga, subrayó Politico.

“No se puede negar que México es una democracia plena, que, según el derecho internacional y todas las normas internacionales, debemos ser capaces de decidir por nosotros mismos y también decidir lo que sucede dentro de nuestro territorio”, aseveró Lazzeri , aunque calificó los desafíos recientes como obstáculos en el camino de la relación bilateral.

“Constantemente se viven buenos y malos momentos, y siempre hay que resolverlos. La relación entre Estados Unidos y México nunca será definitiva. Es un trabajo constante”, añadió.