Horas después de celebrar su triunfo en las urnas, el ultraderechista, Abelardo de la Espriella, amenazó a la izquierda con una frase que prendió las alarmas en la campaña de Iván Cepeda, su opositor.
De la Espriella dijo: “el tigre muerde duro y puede morder más fuerte”. Cepeda preguntó: “¿qué quiso decir el señor De La Espriella?”
“Tiene un discurso ambiguo —continuó— habla de respetar y a renglón seguido dice alisten las valijas o maletas ¿para qué?”
Además de las preocupadas preguntas lanzadas por Cepeda, muchos sectores políticos y analistas se alarmaron y recordaron, con asombro, el genocidio contra la Unión Patriótica (UP), partido de izquierda que fue exterminado a punta de tiros por la violencia paramilitar en connivencia con miembros del ejército nacional en los años 80 y 90 del siglo pasado. También revivieron los llamados “falsos positivos” o ejecuciones extrajudiciales en el gobierno del ultraderechista, Álvaro Uribe Vélez.
“Al señor De La Espriella le quiero decir que no nos asusta; nosotros somos curtidos en estas luchas y hemos derrotado a muchos políticos violentos”, sentenció Cepeda, que aprovechó una rueda de prensa para hacer un llamado al diálogo nacional. “Esa es mi propuesta, al país no se le puede devolver a la violencia”, recalcó.
“Esas frases en Colombia son peligrosas y, por supuesto, mucho más si las dice el próximo presidente de Colombia”, dijo Rodrigo Rojas, sociólogo e investigador social en su cuenta en X, tras recordar que el padre de Iván Cepeda, el senador de la UP, Manuel Cepeda Vargas, fue asesinado, y, años después, declarado crimen de Estado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
De otra parte, las dudas sobre los resultados electorales tuvieron un nuevo capítulo, aunque dijo aceptar el resultado del conteo anticipado de los votos, el candidato Iván Cepeda, subió las impugnaciones de 37 a más de 57 mil mesas de las 122 mil que fueron habilitadas para votar en Colombia y en el exterior.
No obstante, la narrativa de los medios corporativos que ya declaran a Abelardo de la Espriella, presidente elegido por los colombianos, el Pacto Histórico reclamó una pronta aclaración sobre sus impugnaciones y pidió a los jueces analizar una por una las reclamaciones, incluidos los formularios en que se consignaron los votos en las mesas de votación.
“El cotejo del escrutinio se debe hacer materialmente, mano a mano, con toda calma y rigor; ahí se observará el talante democrático de nuestras instituciones, porque impugnar es un derecho para verificar los resultados cuando hay dudas”, dijo Cepeda en la rueda de prensa, y advirtió que hasta no conocer los escrutinios “no se pude decir que Colombia ya tiene presidente”.
Mensaje al Congreso
Además de las amenazantes declaraciones contra la militancia de la izquierda, incluido el presidente, Gustavo Petro, el ultraderechista, Abelardo de la Espriella, en una carta la emprendió contra los congresistas electos el pasado 8 de marzo, a quienes conminó a trabajar en bien “del pueblo de Colombia y que entiendan la gravedad del momento nacional”.
De la Espriella fue claro en señalar que “si algunos sectores del Congreso renuncian a esa responsabilidad y traicionan el mandato ciudadano, se encontrarán con un gobierno de origen popular”.
Varios parlamentarios electos, incluido del partido mayoritario Pacto Histórico, que asumirán el 20 de julio próximo, reaccionaron contra lo que consideran “una amenaza vedada de cierre del Congreso o constituyente”.
“Que respete la separación de poderes”, anticiparon varios parlamentarios de la izquierda y del centro político al comentar el documento del presidente electo, en un claro mensaje de lo que serán las relaciones presidente-congreso para los años 2026-2030.
Escudo de las Américas
Los países miembros del denominado grupo Escudo de las Américas, cuya cumbre tuvo lugar en Estados Unidos en diciembre de 2025, se hicieron sentir en los resultados de las elecciones en Colombia, como si se tratara de un acuerdo articulado, comenzaron a enviar mensajes de apoyo a De la Espriella, en un afán de legitimar su elección dado el margen tan estrecho de la votación.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovó su apoyo a De la Espriella a través de su red social y dijo “felicitaciones a El Tigre, Abelardo de la Espriella, el nuevo presidente de Colombia. Fue un honor para mi brindarle mi apoyo, y espero trabajar juntos para construir una relación sólida entre Colombia y los Estados Unidos de América, que traerá nuevos niveles de grandeza para ambos países”.
En Colombia existen siete bases militares estadunidenses que durante el gobierno del presidente, Gustavo Petro, fueron poco operativas pues las relaciones con Washington se concentraron específicamente en la lucha contra el narcotráfico, pero con énfasis en la sustitución de cultivos de hoja de coca.
De la Espriella, en su programa de gobierno y en reiteradas declaraciones, dijo que “una vez posesionado, el 8 de agosto, al otro día, enviaba aviones para fumigar los cultivos ilícitos”.
En el mismo sentido que Trump, otros mandatarios latinoamericanos, integrantes orgánicos del Escudo de las Américas, hicieron llegar sendos mensajes de apoyo a De la Espriella.
“El león y el tigre rugen en Latinoamérica!!! Felicito enormemente a Abelardo de la Espriella por su histórica victoria en Colombia”, escribió en X el presidente Javier Milei, de Argentina, quien se define como el león.
En igual sentido se pronunciaron los presidentes de Chile, Paraguay, Ecuador, Costa Rica y la candidata presidencial peruana, Keiko Fujimori. Todos al unísono expresaron su apoyo y colaboración futura en proyectos comunes para América Latina.
