La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, rechazó cualquier posibilidad de una intervención militar unilateral de Estados Unidos en territorio mexicano, pero aseguró que las tensiones actuales entre ambos países son consecuencia de la impunidad y de la protección que, afirmó, el Gobierno Federal brinda a funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado.

La mandataria señaló que en las últimas semanas se ha intensificado en Estados Unidos la discusión sobre acciones contra los cárteles mexicanos y sobre el impacto de la seguridad en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), situación que atribuyó a decisiones del gobierno encabezado por Morena.

Campos Galván sostuvo que la soberanía nacional debe defenderse mediante el cumplimiento de la ley, el fortalecimiento del Estado de derecho y la investigación de los presuntos nexos entre actores políticos y organizaciones criminales. En ese sentido, acusó al oficialismo de proteger a servidores públicos señalados por autoridades estadounidenses y de utilizar el discurso patriótico para evadir responsabilidades.

Asimismo, advirtió que una eventual afectación al T-MEC o cualquier conflicto derivado de la relación bilateral tendría consecuencias para millones de familias mexicanas. Por ello, pidió al Gobierno Federal actuar contra la impunidad y evitar que intereses partidistas se coloquen por encima de las instituciones.

La gobernadora también llamó a la ciudadanía a exigir transparencia, justicia y rendición de cuentas, al considerar que la principal amenaza para la soberanía del país no proviene del exterior, sino de la infiltración del crimen organizado en la vida pública.