El campeón estadounidense Terence Crawford afirmó que la diferencia de tamaño fue un factor determinante para que no se concretara la pelea entre Saúl Álvarez y David Benavidez. En el pódcast de Joe Rogan, sostuvo que Álvarez entiende la ventaja física natural de su rival.
Crawford matizó que el mérito deportivo del tapatío es innegable. Recordó que, con 1.70 metros de estatura, ha competido y ganado en categorías superiores, incluso hasta las 175 libras, ante rivales naturalmente más grandes.
El combate nunca se firmó pese a que Benavidez fue retador obligatorio del Consejo Mundial de Boxeo en el peso supermediano. Álvarez cuestionó públicamente la postura del equipo del estadounidense y llegó a mencionar bolsas de entre 150 y 200 millones de dólares, cifras que enfriaron la negociación. En 2023 trascendió una oferta cercana a los 50-55 millones sin respuesta oficial, y en 2025 Benavidez aseguró haber aceptado cinco millones, sin que el acuerdo prosperara.
El escenario cambió tras la derrota de Álvarez ante Crawford. El mexicano será operado del codo y no volverá al ring hasta septiembre de 2026. Benavidez subió a las 175 libras en 2024, donde obtuvo un campeonato, y ahora proyecta competir en peso crucero para enfrentar a Gilberto Ramírez por un título unificado.
La pelea que dominó la conversación durante años quedó desplazada por cambios de división y decisiones estratégicas que reconfiguraron el mapa del boxeo.
