La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, encabezó por primera vez una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU y colocó en la agenda la situación de menores atrapados en conflictos armados, en medio del repunte de violencia en Oriente Medio.
Estados Unidos ejerce la presidencia rotatoria del Consejo durante marzo, y Trump asumió la conducción formal de la reunión, convirtiéndose en la primera primera dama —o primer caballero— en presidir ese órgano, de acuerdo con la vocería de la Organización de las Naciones Unidas.
Durante la sesión, llamó a priorizar el conocimiento y el entendimiento como base para alcanzar una paz duradera. Más tarde, intervino para rendir homenaje a militares estadounidenses fallecidos en el conflicto con Irán.
La reunión generó críticas. El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, calificó de contradictorio que Washington convocara un debate sobre protección infantil mientras participa en acciones militares.
El contexto incluye fricciones recientes entre Washington y la ONU por financiamiento y diferencias políticas, en un escenario de creciente tensión internacional.
