El presidente de Vladimir Putin calificó como un “absurdo” y un “auténtico delirio” las sanciones impuestas por países europeos contra organizaciones rusas dedicadas al descanso, recreación y desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

Durante una reunión por videoconferencia con integrantes de su Gobierno enfocada en el bienestar de las familias, el mandatario sostuvo que las medidas aplicadas por la Unión Europea afectan a instituciones que reciben a menores de distintas regiones de Rusia e incluso del extranjero para actividades educativas, recreativas y de formación durante los periodos vacacionales.

Putin afirmó que las restricciones impuestas a estos centros reflejan una visión equivocada por parte de las élites políticas europeas y consideró que sancionar espacios destinados al desarrollo infantil carece de sentido. Además, señaló que si a algunos dirigentes europeos les incomoda observar a niños y jóvenes participando en actividades que fomentan el apego a su país, ello confirma, a su juicio, que Rusia está promoviendo los valores correctos.

El mandatario también criticó lo que describió como una excesiva atención de algunos gobiernos europeos a temas relacionados con cuestiones de género y minorías sexuales, al tiempo que defendió los programas dirigidos a la niñez y juventud en su país.

Las declaraciones se producen luego de que la Unión Europea incluyera en distintos paquetes de sanciones, aplicados entre 2024 y 2026, a varios centros juveniles rusos, entre ellos el histórico campamento internacional Artek y los complejos Orliónok y Smena, ubicados en la costa del mar Negro. Las medidas también alcanzan a directivos de estas instituciones.

Las autoridades europeas han justificado estas sanciones dentro de las medidas adoptadas contra Rusia por el conflicto en Ucrania, mientras que Moscú sostiene que las restricciones afectan actividades ajenas al ámbito militar o político.