El coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, admitió haber intervenido para frenar la discusión sobre la solicitud de juicio político en contra de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, durante la sesión de la semana pasada en San Lázaro.

El líder parlamentario argumentó que la petición formal llegó en medio de un debate prolongado y con altos niveles de polarización en el pleno. Ante este escenario, Monreal consideró inconveniente introducir un elemento adicional de confrontación política, optando por postergar el análisis del caso para un momento de mayor estabilidad legislativa.

No obstante, el diputado zacatecano reiteró que, desde su perspectiva jurídica, existen elementos que podrían configurar una violación al artículo 117 de la Constitución Federal, el cual restringe a las entidades federativas la celebración de acuerdos directos con gobiernos o agentes extranjeros.

A pesar del señalamiento, Monreal Ávila matizó su postura al aclarar que el grupo parlamentario no dispone de elementos probatorios para adjudicar una responsabilidad directa a la jefa del Ejecutivo chihuahuense, subrayando que no es posible afirmar que Campos Galván haya instruido, firmado o autorizado la presunta intervención de agencias estadounidenses en territorio estatal, por lo que instó a conducir el proceso con base en pruebas y no como una herramienta de disputa partidista.