El dirigente nacional del Partido Acción Nacional, Jorge Romero Herrera, afirmó que la licencia solicitada por el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no resuelve la crisis de violencia en la entidad y reiteró la exigencia de desaparecer poderes.
Romero Herrera sostuvo que las acusaciones presentadas en Nueva York contra Rocha Moya y otros funcionarios por presuntos vínculos con el narcotráfico elevan la gravedad del caso, al señalar que no solo se trata de corrupción, sino de una posible intervención del crimen organizado en procesos electorales. Añadió que resulta preocupante que las investigaciones provengan de autoridades extranjeras.
Ante ello, el líder panista pidió al Senado de la República analizar de inmediato la desaparición de poderes en Sinaloa como mecanismo constitucional para restablecer el orden. Señaló que la salida temporal del mandatario no es suficiente sin acciones de fondo contra la inseguridad.
El dirigente aseguró que la medida no debe verse como extrema, sino como una respuesta ante una situación que, dijo, ha superado a las autoridades locales. Insistió en que se debe garantizar el Estado de derecho y mejores condiciones de seguridad para la población.
