Los precios de la vivienda en Reino Unido registraron en abril su cuarto aumento mensual consecutivo, con un alza de 0.4 por ciento, de acuerdo con datos de Nationwide Building Society.

El incremento se dio pese a previsiones que anticipaban una caída, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional y el encarecimiento de la energía.

En términos anuales, los precios se ubicaron 3.0 por ciento por encima del mismo periodo del año pasado, superando también las expectativas del mercado.

El economista jefe de la institución, Robert Gardner, señaló que el mercado inmobiliario ha mostrado recuperación tras la desaceleración de finales de 2025, aunque reconoció que el comportamiento resulta inesperado ante la caída en la confianza de los consumidores.

El entorno económico se mantiene presionado por el aumento en los costos de financiamiento hipotecario y la incertidumbre global, factores que continúan influyendo en el comportamiento del sector.