La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció un aumento del ingreso mínimo integral —que incluye salario y bonificaciones— hasta los 240 dólares mensuales, como parte de un nuevo paquete de medidas laborales.
El ajuste también contempla un incremento en pensiones, que pasarán a un equivalente de 70 dólares, en medio de reclamos de trabajadores por el deterioro del poder adquisitivo tras años de inflación.
Rodríguez calificó la medida como el aumento más importante en los últimos años y aseguró que cuenta con mecanismos de financiamiento para evitar efectos inflacionarios, aunque no detalló cuánto corresponde al salario base y cuánto a bonos.
Además, anunció la creación de un bono dirigido a sectores estratégicos, con el objetivo de reconocer actividades profesionales dentro de la administración pública.
Desde la oposición, Edmundo González criticó el anuncio al considerar que el ajuste no resuelve la situación económica de los trabajadores, al señalar que los ingresos siguen por debajo del costo de la canasta básica.
El incremento ocurre en un contexto de presión social por mejoras salariales, luego de varios años con el salario mínimo prácticamente congelado y con una economía aún afectada por la inflación.
