La International Football Association Board aprobó sancionar con tarjeta roja a los jugadores que se cubran la boca durante enfrentamientos en la cancha, como parte de nuevas medidas para frenar conductas inapropiadas y posibles expresiones discriminatorias.

La disposición, avalada por unanimidad en una reunión en Vancouver, establece que la expulsión aplicará cuando un futbolista oculte lo que dice al encarar a un rival. Su implementación quedará a criterio de cada competencia, aunque se confirmó que estará vigente en la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Además, el organismo introdujo sanciones más severas contra protestas al arbitraje: abandonar el campo como señal de inconformidad podrá derivar en expulsión, al igual que cualquier incitación del cuerpo técnico a realizar este tipo de acciones.

Otra de las medidas contempla que el equipo responsable de provocar la suspensión de un partido perderá el encuentro por incomparecencia, con el objetivo de garantizar el desarrollo normal de los juegos y reforzar la disciplina en el futbol profesional.