El equipo de sonido de la película Michael optó por una vía tradicional para recrear la voz del cantante: evitar el uso de inteligencia artificial y reconstruirla mediante técnicas analógicas y trabajo interpretativo.
De acuerdo con los responsables de audio, el proceso se basó en una combinación de grabaciones originales, archivos vocales aislados y el trabajo del actor Jaafar Jackson, quien replicó tono, respiración y matices del artista en estudio.
Los especialistas explicaron que utilizaron pistas vocales reales del propio Michael Jackson cuando era posible, y en los casos donde no existían, reconstruyeron la voz a partir de interpretación humana, afinación y edición sonora, sin recurrir a síntesis digital.
El diseño sonoro incluyó procesos de mezcla y posproducción para integrar estas voces con la música original, buscando mantener fidelidad sin alterar el material con herramientas automatizadas.
La decisión respondió a una intención clara del equipo: preservar autenticidad y evitar cuestionamientos éticos sobre el uso de inteligencia artificial en la recreación de una figura fallecida.
El resultado es una aproximación construida desde lo técnico y lo interpretativo, donde la voz no se genera, sino que se reproduce a partir de material existente y trabajo actoral.
