El Gobierno municipal busca evitar que el puente internacional Córdova-Américas deje de operar como cruce comercial, debido al impacto económico y logístico que tendría para Ciudad Juárez, afirmó el presidente municipal, Héctor Rafael Ortiz Orpinel.

El alcalde explicó que ha expresado su preocupación ante autoridades estadounidenses, incluido el director de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), pues una eventual restricción obligaría a redistribuir el tránsito de carga hacia otros cruces, como Santa Teresa, Guadalupe-Tornillo y Zaragoza.

Advirtió que trasladar una mayor cantidad de transporte pesado al puente Zaragoza podría generar complicaciones, debido a la presencia de zonas industriales, viviendas y comercios en sus alrededores.

Señaló que, aunque la decisión no corresponde a los gobiernos mexicano, estatal o municipal, su administración busca que el cruce conserve su operación actual y que el comercio transfronterizo no resulte afectado.