El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, sostuvo una conversación telefónica con el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la que abordó la seguridad de las infraestructuras críticas del país y la necesidad de protegerlas de posibles influencias extranjeras, en un aparente mensaje dirigido a China.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado estadounidense, ambos funcionarios hablaron sobre la importancia de mantener seguras instalaciones estratégicas, incluidos los puertos, ante lo que Washington calificó como “influencias extranjeras malignas”.
Aunque el documento no mencionó directamente al Gobierno chino, las declaraciones se producen en medio de las preocupaciones de Estados Unidos por la creciente presencia de Pekín en sectores estratégicos de América Latina.
Durante la llamada, Rubio también instó a Bukele a coordinarse con Estados Unidos y otros países aliados para impulsar objetivos compartidos en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Entre las prioridades señaladas se encuentra la postura estadounidense frente al Gobierno de Cuba, ante el llamado de Washington para que El Salvador vote en contra de La Habana en el organismo internacional.
La conversación refleja los esfuerzos de la administración estadounidense por fortalecer su influencia diplomática en la región y limitar la participación de potencias rivales en infraestructuras consideradas estratégicas.
Hasta la información difundida por el Departamento de Estado, no se detallaron compromisos específicos asumidos por Bukele respecto a las peticiones de Rubio.
