El Gobierno federal ha instalado mil 001 Centros Libres en las 32 entidades durante los dos primeros años de administración, espacios que han brindado más de 1.4 millones de servicios y atendido a más de 600 mil personas, informó la secretaria de las Mujeres, Laura Itzel Castillo.
Los centros ofrecen atención psicoemocional, asesoría jurídica, orientación sobre derechos, capacitación para la autonomía económica y talleres para prevenir las violencias. Su cobertura alcanza actualmente 40% de los municipios del país, aunque la meta es llevar estos espacios a prácticamente todo el territorio nacional.
Castillo también informó que la Cartilla de Derechos de las Mujeres fue traducida a 56 lenguas indígenas y dos variantes, con el propósito de facilitar el acceso a información sobre derechos, mecanismos de atención y programas dirigidos a las mujeres en comunidades indígenas.
A esta estrategia se suma la Línea de las Mujeres 079, opción 1, que recibe solicitudes de orientación y reportes relacionados con violencia. Del total de llamadas, 83% correspondió a mujeres que buscaban atención por algún tipo de violencia y 17% solicitó información sobre derechos o programas gubernamentales.
De las llamadas relacionadas con violencia, 33% fueron clasificadas como casos críticos por riesgo feminicida, explicó Ingrid Gómez Saracíbar, subsecretaria del Derecho a una Vida Libre de Violencias. Las situaciones son evaluadas según el tipo y nivel de urgencia para determinar la atención correspondiente.
Cuando es necesario, las mujeres son canalizadas al Centro Libre más cercano o a los Centros de Justicia estatales, además de recibir atención psicoemocional y jurídica.
La presidenta Claudia Sheinbaum planteó ampliar la red hasta contar con al menos un Centro Libre en los casi 2 mil 500 municipios del país, con el propósito de que estos espacios no se limiten a atender casos de violencia, sino que también funcionen como puntos de apoyo para fortalecer la autonomía económica de las mujeres.
