El alcalde Héctor Rafael Ortiz Orpinel atribuyó a las labores preventivas y a la coordinación entre dependencias municipales y otros órdenes de gobierno que la crecida del Río Bravo no provocara afectaciones directas en la ciudad, pese a los problemas registrados en vialidades por la acumulación de agua.

El presidente municipal destacó el trabajo de Protección Civil, Bomberos y Rescate, así como el monitoreo permanente y la comunicación con la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), para determinar las zonas que requerían atención prioritaria.

Entre las intervenciones, mencionó la colocación de barreras de contención en el sector del Parque de las Tortugas, una medida que, afirmó, permitió evitar una situación más complicada en el área de Sara Lugo. Explicó que, de no haberse realizado esta acción, incluso se estuvo cerca de solicitar la activación del Plan DN-III ante el nivel de riesgo que se había identificado.

Ortiz Orpinel agregó que los trabajos sobre el cauce del Río Bravo continuaron durante las últimas horas, mientras que en el sector conocido como El Cigarro la circulación ya fue restablecida, con únicamente un carril pendiente de apertura. El alcalde sostuvo que, hasta el momento, las principales afectaciones se concentraron en el tráfico y el cierre temporal de algunas vialidades, sin daños directos de consideración, resultado que atribuyó a las medidas de prevención implementadas ante el incremento en el nivel del río.