China instó “al país en cuestión” (sin mencionar a Estados Unidos) a poner fin de inmediato a las presiones contra Cuba y las amenazas de usar la fuerza, al tiempo que llamó a respetar “la soberanía y la seguridad” de las naciones de Medio Oriente, en el discurso que pronunció ayer el vicepresidente de la potencia asiática, Han Zheng, ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Sus declaraciones contrastaron con el ambiente cordial que se vivió esta semana en la Casa Blanca, donde el presidente estadunidense el presidente Donald Trump ‌agasajó al ‌líder chino Xi Jinping agasajó a su homólogo chino Xi Jinping con desfiles aéreos militares y una fastuosa cena de Estado.

“China insta al país en cuestión a cesar de inmediato las amenazas de uso de la fuerza contra Cuba, así como a levantar de manera inmediata y completa todas las sanciones y el bloqueo en relación con Cuba”, declaró Zheng.

Expuso también que “deben respetarse la soberanía y la seguridad de los países de Medio Oriente, incluido el golfo (Pérsico).

“El mundo quiere paz, no guerra”, indicó Zheng y pidió oponerse a la “mentalidad de la guerra fría y a la confrontación de bloques”, llamando a resolver las disputas a través del diálogo y no mediante acciones militares unilaterales.

“Los grandes países deben asumir responsabilidades especiales para salvaguardar la paz y la seguridad internacionales, y dar ejemplo a la hora de cumplir las normas, defender el estado de derecho y hacer lo correcto”, resaltó el funcionario chino.

En su turno, el canciller ruso Serguei Lavrov acusó que “Europa hace todo lo que está en su poder para obstaculizar las conversaciones de paz (con Ucrania) deseadas por el gobierno de Trump. Se lograrán los objetivos de la operación militar especial, se eliminará la amenaza a la seguridad rusa y se restablecerá la paz. Esto sucederá sin importar las circunstancias”, prometió.

“Inaceptable” el uso de la fuerza para asesinar al líder supremo iraní, Ali Jamenei: Lavrov
Más tarde, en conferencia de prensa, advirtió: “si ellos (los países europeos) nos atacan –porque nosotros no tenemos ninguna intención de hacerlo–, entonces, como dijo el presidente (ruso, Vladimir Putin), la respuesta está garantizada”.

Durante su discurso, Lavrov calificó de “inaceptable” el uso de la fuerza para asesinar al líder supremo iraní, Ali Jamenei, y a miembros de su familia, al tiempo que insistió en “la pronta liberación del presidente venezolano (Nicolás Maduro) y su esposa, y en que no se repitan semejantes excesos en el futuro”, al referirse al secuestro del mandatario por parte del Pentágono y “su detención sin juicio en una prisión estadunidense”.

El canciller de Arabia Saudita, Faisal bin Farhan, denunció el “fracaso de la comunidad internacional” en la protección de la libertad de navegación en los estrechos de Ormuz y Bab el Mandeb, que perjudican las exportaciones petroleras, al condenar la “injustificable agresión iraní” contra los países de la región. “La estabilidad de esta área vital está directamente vinculada a la seguridad energética mundial”, advirtió.

Faisal también se refirió como “grave violación del derecho internacional y humanitario al sufrimiento continuo de los palestinos”, a la obstrucción de la ayuda humanitaria en Gaza y a la expansión ilegal de los asentamientos israelíes en Cisjordania reocupada; reiteró, además, el rechazo saudita a cualquier intento de desplazamiento forzado o de alteración del statu quo en los territorios palestinos.

El ministro reiteró el apoyo de su nación a una solución de dos Estados, como la única manera de garantizar una paz justa y duradera.