El vicecoordinador del grupo parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuéllar, presentó dos iniciativas para impulsar el combate al huachicol y a la evasión fiscal, cuyo propósito es reforzar los mecanismos de vigilancia de los volúmenes de combustible que venden las gasolineras, así como identificar de manera temprana a las empresas que emiten facturas falsas.

Las propuestas forman parte del paquete anticorrupción que esta semana presentará el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, mediante las cuales se modificarían 19 leyes y se crearían dos nuevas normativas para vigilar el gasto público en tiempo real y transparentar las contrataciones del Estado.

El primer proyecto del legislador guinda reforma varios artículos del Código Fiscal de la Federación y de diversas leyes federales y nacionales relacionadas con hidrocarburos, y entre sus objetivos está obligar a que las autoridades hacendarias y de energía se notifiquen entre sí, en un tiempo máximo de 24 horas, sobre posibles irregularidades en los montos de combustible que los centros de abastecimiento compran y venden.

Aunque el tema de la “discrepancia volumétrica” ya está contemplado en la legislación vigente, destacó Ramírez Cuéllar, su castigo sigue enfrentando dificultades, pues en la actualidad se concentra en el acto de vender el combustible probablemente ilícito a los consumidores, pero no tanto en la falta misma de concordancia entre los volúmenes que una gasolinera adquiere y comercializa.

Por lo anterior, el diputado morenista propuso adicionar dos tipos penales nuevos para sancionar al distribuidor de combustible que presente “discrepancia volumétrica no justificada” en sus centros de abasto, al margen de que el permisionario le haya entregado combustibles al consumidor o no.

El castigo al distribuidor que incurra en esa falta sería de 6 a 12 años de cárcel y una multa de 10 mil a 15 mil veces el valor de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) vigente (entre 1.1 y 1.7 millones de pesos).