La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán afirmó este martes haber lanzado ataques con misiles contra los destructores estadunidenses Delbert D. Black y John Paul Jones, a los que atribuyó “daños considerables”, así como contra un hangar de aeronaves en la base de Al Azraq, en Jordania. Los ataques fueron presentados como represalia por acciones de Estados Unidos contra petroleros y embarcaciones iraníes.

Las acciones ocurrieron después de que el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Alí Abdolahi, advirtiera que cualquier ataque contra petroleros iraníes provocaría acciones contra bases estadunidenses en la región.

El señalamiento siguió a la afirmación de Estados Unidos de haber destruido cinco petroleros iraníes, en represalia por ataques contra uno de sus buques. La Guardia Revolucionaria también había advertido a tripulaciones de petroleros atracados o fondeados en Kuwait y Bahréin que abandonaran las embarcaciones, al señalar que podían convertirse en objetivos de nuevos ataques.

La fuerza iraní aseguró que empleó misiles balísticos de combustible sólido y líquido contra instalaciones utilizadas para el mantenimiento, preparación y despliegue de aviones F-35, F-16 y F-15, además de refugios para aeronaves en la base jordana, informó Al Jazeera.

Las Fuerzas Armadas de Jordania confirmaron que su territorio fue atacado con misiles procedentes de Irán, pero rechazaron la versión sobre los daños. Indicaron que recibieron el impacto de 20 proyectiles balísticos, de los cuales 18 fueron interceptados y dos cayeron en zonas deshabitadas, sin que se registraran víctimas.

El ejército jordano informó que equipos especializados inspeccionaban los lugares donde cayeron restos de los proyectiles y pidió a la población no acercarse ni manipular objetos desconocidos. Añadió que sus sistemas de vigilancia y defensa aérea permanecían en máxima alerta.