La Cámara de Diputados comenzó su tercer y último año con una nueva conducción, la reforma constitucional contra la doble nacionalidad en puerta y 304 dictámenes que se acumularon sin llegar al pleno.

A ello se sumará la discusión del Paquete Económico de 2027 a unos días del inicio del proceso electoral que ya altera la vida interna de las bancadas y la zozobra por la reciente muerte violenta del legislador morenista Zenyazen Escobar,

Raúl Bolaños Cacho Cué, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sustituyó a Kenia López Rabadán, del Partido Acción Nacional (PAN), al frente de la Mesa Directiva, luego de ser electo con 432 votos.

La conducción de San Lázaro pasó así de un partido opositor a uno de los principales aliados de Morena. Bolaños prometió actuar con neutralidad, mantener el diálogo entre las bancadas y acelerar la discusión de los asuntos pendientes.

El diputado Ricardo Monreal permanecerá al frente de la Junta de Coordinación Política y como coordinador de Morena, desde donde seguirá trazando la ruta de la mayoría. El legislador anticipó que el último año tendrá una intensa actividad: “Tenemos una agenda muy pesada”.

Morena también tomó el control de la Sección Instructora con la designación de Eduardo Castillo como presidente, en sustitución de Hugo Eric Flores. El órgano tendrá entre sus asuntos pendientes la solicitud de desafuero contra el senador y dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, presentada por la Fiscalía de Campeche. Castillo adelantó que primero revisará el expediente y recibirá formalmente los trabajos de su antecesor antes de definir los pasos siguientes.

Doble nacionalidad, la primera reforma
Uno de los primeros asuntos de fondo será la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum para modificar los requisitos de nacionalidad de quienes aspiren a la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

La propuesta establece que quienes tengan otra nacionalidad deberán renunciar formalmente a ella antes de solicitar su registro como candidatos. Durante el ejercicio del cargo tampoco podrían adquirir otra, utilizar pasaporte extranjero, ejercer derechos políticos ante otro Estado o solicitar su protección diplomática.

Actualmente, el artículo 82 constitucional exige que el presidente sea mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos y haya residido en el país durante al menos 20 años. Aunque el artículo 32 ya reserva determinados cargos a mexicanos por nacimiento que no adquieran otra nacionalidad, la iniciativa busca aclarar la situación de quienes ya poseen una segunda nacionalidad y obligarlos a renunciar a ella antes de registrarse.

Monreal adelantó que la Comisión de Puntos Constitucionales podría revisar el dictamen el 9 de septiembre, con la intención de llevarlo al pleno durante la primera quincena del mes.

“Estoy de acuerdo con la presidenta Claudia Sheinbaum. Apoyo y respaldo su iniciativa de doble nacionalidad”, afirmó.

Por su parte, Bolaños también se pronunció a favor. “Quien aspira a ser presidente de la República tiene que tener un compromiso al 100 por ciento con nuestro país”, sostuvo.