Ante la saturación en los pocos albergues improvisados para dar respuesta a la crisis migratoria que vive la ciudad española de Ceuta, tras la entrada masiva de más de 72 mil migrantes en situación irregular procedentes de África, el gobierno español tomó el control del puerto para instalar un campamento humanitario provisional que albergará a más de mil extranjeros.

De los miles de migrantes que entraron al enclave se calcula que más de 5 mil aún se encuentran en las calles sin ningún tipo de amparo asistencial.

Desde que comenzó la crisis humanitaria, el gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, planteó varias propuestas al gobierno local, encabezado por el conservador Juan Jesús Vivas. Entre ellas, la de convertir los centros deportivos de la ciudad en albergues provisionales, la cual fue desestimada por las autoridades locales.

En este contexto, el gobierno español tomó el control del puerto para colocar cerca de 40 carpas donde realojar a unos mil inmigrantes, en una superficie de 36 metros cuadrados en el área de carga y descarga del muelle.

El gobierno ceutí también rechazó la propuesta de utilización del puerto. Al mismo tiempo, decenas de ciudadanos realizaron hasta cuatro concentraciones a lo largo del día para protestar contra la colocación del albergue.

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria advirtió que en tan sólo 24 horas ha atendido a 293 personas con dolencias y varios padecimientos, de las cuales al menos 14 se encuentran hospitalizados con diagnóstico reservado.

En paralelo, la ministra de Infancia, Sira Rego, reiteró la petición a los gobiernos regionales del derechista Partido Popular (PP), a que firmen el traslado de 500 menores de edad en Ceuta a centros de acogida en la península para aliviar cuanto antes su situación.

La ministra Rego indicó que “los dirigentes del PP reclaman la expulsión de todos los menores migrantes” y señaló que “es algo parecido a un mecanismo de deportación masiva de niños y eso además de ser ilegal es inhumano”.