Dolly Parton decidió mantener en privado su diagnóstico de cáncer hasta los últimos días de su vida porque no quería preocupar a sus familiares, amigos ni seguidores, reveló su sobrina Jada Star tras la muerte de la cantante a los 80 años.
La intérprete de “Jolene” murió el 25 de agosto de 2026 en el Vanderbilt-Ingram Cancer Center de Nashville, después de una breve batalla contra el cáncer. Sus representantes confirmaron la enfermedad tras su fallecimiento, pero no dieron a conocer qué tipo de cáncer padecía.
En una entrevista con Extra, Jada Star explicó que la familia conocía parte de los problemas de salud de Parton, pero decidió mantenerlos en privado. “Ella nunca quiso preocupar a nadie”, relató al explicar por qué el diagnóstico tomó por sorpresa a muchas personas cuando se conoció la noticia de su muerte.
La propia Parton había reconocido meses antes que atravesaba problemas de salud. En mayo explicó que su sistema inmunológico y digestivo se habían visto afectados durante los últimos años y que también había descuidado su salud mientras cuidaba a su esposo, Carl Dean, quien murió en marzo de 2025.
Su primo Richie Owens también afirmó que la cantante era extremadamente reservada con su estado y que incluso algunos familiares desconocían la gravedad de lo que enfrentaba. Según explicó, Parton prefería mantener una actitud positiva y transmitir tranquilidad en lugar de permitir que la gente se preocupara por ella.
Parton fue sepultada el 28 de agosto, junto a su esposo, en una ceremonia privada a la que asistieron únicamente familiares cercanos. Su familia pidió que quienes desearan homenajearla consideraran realizar donaciones a su Imagination Library, uno de los proyectos filantrópicos que impulsó durante décadas.
