Kelly Osbourne, de 41 años, habló sobre la drástica pérdida de peso que experimentó después de la muerte de su padre, Ozzy Osbourne, y reconoció que el duelo afectó tanto su salud emocional como física. La cantante explicó que actualmente se encuentra en recuperación y cuenta con apoyo profesional y familiar. 

En entrevista con Hello!, Kelly admitió que inicialmente no supo cómo enfrentar los comentarios sobre su aspecto físico mientras atravesaba uno de los momentos más difíciles de su vida. Aseguró que ahora está “mucho mejor” y que avanza poco a poco con ayuda de un equipo de personas que la acompaña durante el proceso.

La hija de Ozzy explicó que actualmente está concentrada primero en recuperar su bienestar emocional antes de ocuparse de su estado físico. “No voy a estar bien en un día. No voy a estar bien en una sola sesión de terapia”, afirmó, al señalar que trabajar en su salud mental será un proceso de largo plazo.

Kelly también habló de las críticas que recibió en redes sociales por su apariencia. Algunos usuarios llegaron a especular que utilizaba Ozempic para perder peso, algo que ella ha negado. Su madre, Sharon Osbourne, respaldó anteriormente la explicación de su hija y aseguró que el duelo incluso le dificultaba comer.

Ozzy Osbourne murió en julio de 2025, a los 76 años. Kelly describió entonces a su padre como “el mejor amigo que jamás había tenido” y reconoció que su muerte desencadenó un profundo proceso de duelo. Ahora asegura que la terapia también le ha permitido comprender comportamientos relacionados con experiencias de su infancia y avanzar hacia una mentalidad más saludable.