El senador Enrique Inzunza Cázarez reapareció en el Senado tras permanecer varios meses en Sinaloa y rechazó las acusaciones de Estados Unidos que lo vinculan presuntamente con el crimen organizado.
El legislador, quien recientemente dejó la bancada de Morena para incorporarse como independiente, afirmó que no se ha presentado ninguna prueba en su contra y aseguró que está dispuesto a comparecer nuevamente ante la Fiscalía General de la República (FGR).
Inzunza negó que su salida de Morena esté relacionada con el fuero y sostuvo que no teme enfrentar un proceso judicial. “No tengo absolutamente nada que ver, no tengo temor”, afirmó.
El senador calificó los señalamientos como una “embestida política” y rechazó ser relacionado con actividades delictivas. Aseguró que continuará participando en el Senado y que, aunque ahora será independiente, seguirá votando iniciativas de Morena, particularmente aquellas relacionadas con la defensa de la soberanía nacional.
Por otra parte, confirmó que mantiene cinco cuentas bancarias congeladas, correspondientes a dos cuentas de nómina, una utilizada para recibir recursos del Senado, otra relacionada con su pensión como magistrado jubilado y dos vinculadas con créditos hipotecarios.
Inzunza aseguró que todos sus ingresos provienen de actividades y pagos derivados de su trayectoria como servidor público y negó tener cuentas bancarias en el extranjero.
