El rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en el Hospital Nacional de Oslo, donde permanecía internado desde el pasado 17 de agosto. El Palacio Real confirmó que el monarca falleció a las 6:35 de la mañana, hora local, tras el deterioro de su estado de salud.

Harald V padecía anemia hemolítica y durante su hospitalización sufrió una infección bacteriana en la sangre. En los últimos años enfrentó diversos problemas de salud, pero mantuvo sus funciones como jefe de Estado y descartó en varias ocasiones abdicar al trono.

El monarca llegó al trono en 1991, tras la muerte de su padre, el rey Olav V, y permaneció durante 35 años como jefe de la monarquía noruega. Fue considerado el monarca reinante de mayor edad en Europa y destacó por modernizar la institución y mantener una estrecha relación con la población.

Harald también fue reconocido por su trayectoria como deportista y navegante. Representó a Noruega en tres Juegos Olímpicos: Tokio 1964, Ciudad de México 1968 y Múnich 1972. En 1968 se casó con Sonja Haraldsen, una mujer que no pertenecía a la aristocracia, después de años de relación.

Tras su fallecimiento, su hijo Haakon asumió automáticamente el trono y adoptó el nombre de Haakon VIII. La princesa Ingrid Alexandra, hija mayor del nuevo monarca, se convierte en la heredera al trono noruego.

La muerte de Harald provocó una jornada de duelo en Noruega. El primer ministro Jonas Gahr Støre destacó su dedicación al país y su capacidad para unir a los noruegos durante momentos de crisis y celebraciones nacionales.