El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, anunció que comparecerá “a petición propia” el próximo 3 de septiembre en el Congreso de los Diputados para informar de la gestión de la crisis humanitaria en Ceuta, en la que ha habido varias fases, incluida la última que derivó en el decreto para crear un mando único de la situación y que está presidido por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
Más de 80 mil personas ingresaron a nado o saltando la valle en Ceuta procedentes de Marruecos, y si bien la mayoría regresaron voluntariamente a su país todavía hay más de ocho mil personas en la pequeña ciudad española enclavada en el norte de África.
El mandatario español se reunirá este viernes de forma virtual con los ministros y autoridades que forman parte del “mando único” de la crisis humanitaria, en la que participan hasta diez ministerios y el presidente de la ciudad autónoma, el conservador Juan Jesús Vivas.
Sánchez ha estado de vacaciones desde los primeros días de agosto; su último acto público fue precisamente en Ceuta, en una breve comparecencia el pasado 31 de julio, en la que detalló algunos aspectos de la crisis humanitaria y el plan de su gobierno para atajarla. El mandatario estará unos días más de descanso en Andorra, donde terminará sus vacaciones de manera oficial el domingo.
Sánchez ha mantenido en las últimas semanas reuniones extraordinarias con el Consejo de Seguridad Nacional y con el Consejo de Ministros, todas ellas enfocadas en la crisis de Ceuta y según se informó de la Presidencia del gobierno ha estado dirigiendo el plan gubernamental tanto de asistencia a los migrantes que permanecen en la ciudad autónoma como en la protección de los ciudadanos de la región.
En su primera reunión de trabajo en Ceuta, el ministro Torres, en su calidad de máxima autoridad del “mando único”, anunció que no harán uso de los centros deportivos públicos del enclave como albergues para los migrantes. Además crítico la visita este jueves a la ciudad del ex presidente español, el derechista José María Aznar. “Si viene que venga a ayudar y no para generar conflicto”, afirmó el ministro español.
