Los padres de ⁠Gaza fueron advertidos de que impidan a sus hijos ⁠volar papalotes ⁠en este enclave devastado por la guerra, después de que Israel amenazara con una respuesta contundente si el grupo militante Hamas retoma la táctica de lanzar papalotes incendiarios al otro lado de la frontera.

Los comités populares, formados por representantes de organizaciones no gubernamentales locales y organizaciones benéficas que gestionan los campamentos de desplazados y los refugios de Gaza, emitieron la advertencia en un comunicado a última hora del lunes. El anuncio se coordinó ⁠con las autoridades ​de Hamas, según informó una fuente del ⁠grupo militante.

“Estamos trabajando sin descanso sobre el terreno y haciendo todo lo posible para poner fin a esta práctica, no para limitar la infancia de nuestros niños —que ‌ya se ‌han visto privados de los derechos más básicos a jugar y vivir con seguridad—, sino para proteger sus vidas inocentes”, indicó el comunicado.

En 2018, los ​habitantes de Gaza lanzaron globos y papalotes incendiarios al otro lado ​de la frontera, provocando ​incendios en cientos de hectáreas de campos abiertos ‌y tierras de cultivo, en lo que, según afirmaron, fue una protesta contra el bloqueo israelí del enclave controlado por Hamas.

En el último mes se avistaron papalotes —de las que no se informó que llevaran materiales incendiarios— que se desplazaban desde Gaza hacia Israel, lo que alarmó a los israelíes que viven en las aldeas cercanas que fueron objeto de ataques durante la ofensiva de Hamas del 7 de octubre de 2023, que desencadenó la guerra de Gaza.

El primer ministro israelí, Benjamin ‌Netanyahu, advirtió el domingo a Hamas de que “los responsables” de lanzar papalotes, globos o drones ⁠hacia Israel serían objeto de ataques selectivos y se ordenaría la evacuación de las zonas desde las que se lanzaran.

Umm Mohammed, una madre ⁠de Ciudad de Gaza que habló con Reuters a través de una aplicación de chat, dijo que le preocupaba que su hijo pudiera resultar herido. “Cada verano (boreal), mi hijo Ahmed, de 10 años, y los niños ​del barrio hacen volar esos papalotes para entretenerse, ​pero ​no le voy a dejar hacerlo, ya no”, afirmó.