Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y Estados Unidos, Donald Trump, acordaron mantener abiertas y acelerar las negociaciones para resolver la disputa comercial generada por los aranceles impuestos por Washington a productos brasileños.

Durante una llamada telefónica de una hora y 20 minutos, Lula cuestionó los argumentos utilizados por Estados Unidos para justificar las tarifas y sostuvo que las medidas perjudican a las economías de ambos países. Trump, por su parte, propuso que funcionarios de ambos gobiernos se reúnan próximamente para avanzar en una solución.

La conversación ocurre después de que Washington impusiera nuevos aranceles a productos brasileños, elevando la tensión comercial entre ambos países. El gobierno de Lula ha defendido la vía diplomática, aunque mantiene abierta la posibilidad de aplicar medidas de reciprocidad.

Además de la disputa comercial, los mandatarios abordaron la lucha contra el crimen organizado y asuntos internacionales, entre ellos los conflictos en Ucrania y Medio Oriente. Lula expresó la disposición de Brasil a cooperar con Estados Unidos contra el crimen, pero rechazó equiparar a organizaciones criminales brasileñas con grupos terroristas.