El futuro de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid volvió a generar tensión después de que Miguel Ángel Gil Marín, consejero delegado del club, cuestionara a los asesores que han acompañado al delantero argentino durante los últimos meses. El dirigente afirmó que el jugador “no ha tenido cerca a los mejores consejeros” para manejar su carrera.

Gil Marín reiteró que el Atlético pretende conservar al futbolista y aseguró que la institución lo apoyará para que alcance su máximo nivel. Señaló que Álvarez es un jugador fundamental para el proyecto deportivo y que el club lo necesita para competir entre los grandes de Europa.

La situación se complicó después de que Álvarez manifestara durante el Mundial 2026 que consideraba que una transferencia era lo mejor para todos y que quería cumplir un sueño. El Atlético, sin embargo, mantiene su postura de no negociar su salida y se remite a una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.

Gil Marín también acusó a otros clubes y medios de intentar influir en las decisiones del Atlético y generar divisiones dentro del equipo. Mientras tanto, el interés del Barcelona y, recientemente, del Arsenal mantiene abierta la incertidumbre sobre el futuro del delantero argentino.