“La visa no define a un mexicano o a una mexicana”, afirmó este martes la presidenta Claudia Sheinbaum, quien calificó nuevamente de asunto político la revocación de visas estadounidenses a políticos mexicanos, entre ellos Andrés Manuel López Beltrán.
En su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que el gobierno de Estados Unidos no comparte con el gobierno mexicano información sobre las visas que revoca a ciudadanos mexicanos, pues, según le han explicado la embajada estadunidense y el Departamento de Estado, la solicitud y la revocación de una visa es un asunto entre ese gobierno y cada persona, no de Estado a Estado, salvo que se trate de visas diplomáticas u oficiales. “Si Estados Unidos decide quitar una visa es una decisión de Estados Unidos”, dijo.
Cuestionada sobre la revocación de la visa a López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum reiteró que se trata de “un asunto político” y no de una decisión vinculada con investigaciones por huachicol fiscal. “No estuvo” en el radar de esas pesquisas, afirmó, y recordó que Estados Unidos tampoco explica los motivos cuando retira este tipo de documentos a “personas políticamente expuestas”, como las llama ese gobierno.
Sheinbaum indicó que la Fiscalía General de la República informó el lunes que no existen pruebas para abrir una investigación en contra de López Beltrán, pese a que su nombre apareció en la declaración de un testigo dentro de una causa por huachicol fiscal. “No tenemos ninguna prueba de algún vínculo de Andrés Manuel López Beltrán con algún delito”, expresó. Puso como ejemplo los casos en que México pide a Estados Unidos la extradición de presuntos delincuentes de doble nacionalidad y ese país exige pruebas antes de proceder.
La presidenta insistió en que ninguna revocación de visa amerita por sí misma una indagatoria en México, y acusó a sectores del gobierno estadounidense de usar el tema con fines electorales, de cara a los comicios de noviembre en ese país. Aseguró que esto ya fue planteado al embajador de Estados Unidos y por la vía diplomática, aunque insistió en que esto no representa una ruptura entre ambos gobiernos: “Nosotros queremos la mejor relación, pero tampoco debemos dejar de informar y de decir lo que pensamos.”
Sheinbaum afirmó desconocer detalles sobre la fecha o el motivo de la cancelación del documento a López Beltrán, quien hizo pública la medida mediante una carta. La mandataria pidió además a la Fiscalía difundir un informe completo sobre el combate al contrabando de combustible, del que dijo se ha logrado una reducción significativa gracias al reforzamiento de las aduanas.
En otro momento, cuestionada sobre que el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, ha contratado a una firma de relaciones públicas en Estados Unidos, Sheinbaum lo comparó a él y a otros políticos de la derecha mexicana con los conservadores del siglo XIX que buscaban respaldo extranjero para incidir en la política nacional. La soberanía, dijo, “reside en el pueblo”, en referencia al artículo 39 constitucional, y sostuvo que la validación de cualquier actor político no la da una visa, sino el respaldo ciudadano.
