Ocho de las mayores compañías petroleras –Aramco, BP, Shell, Equinor, TotalEnergies, Eni, Chevron y ExxonMobil– obtuvieron beneficios de más de 90 mil millones de dólares en sólo tres meses, debido a que el conflicto de Estados Unidos con Irán disparó los precios de la energía y también a que la crisis climática, alimentada por las emisiones de carbono, provocó olas de calor mortales y gran consumo eléctrico, informó The Guardian.
Las petroleras aprovecharon la mayor interrupción del suministro de combustibles fósiles en la historia del mercado para casi duplicar sus beneficios, que en el mismo periodo del año pasado eran de poco menos de 50 mil millones de dólares.
Sus extraordinarias ganancias gracias a la guerra –incluso cuando su infraestructura en el golfo Pérsico resultó dañada por los bombardeos– han reavivado los llamados para que paguen por los daños medioambientales causados y financien una rápida transición a las energías renovables.
“Millones de hogares están pagando las consecuencias con facturas de energía desorbitadas y una crisis climática que se acelera rápidamente”, denunció Rosie Downes, activista de la red de ambientalistas Friends of the Earth.
“Es hora de que las grandes petroleras paguen en impuestos para reparar el desastre climático que provocan”, añadió.
Los datos sugieren que las ocho compañías citadas obtuvieron más de 700 mil dólares de beneficio por minuto durante el trimestre de marzo a mayo, mientras las temperaturas se encaminaban hacia una serie de olas de calor mortales por la quema de combustibles fósiles, reveló el medio británico.
Arabia Saudita ha liderado durante décadas los exitosos esfuerzos para bloquear la acción climática internacional. La producción de carburantes de Saudi Aramco es la responsable de más emisiones de carbono que ninguna otra empresa.
