Antes de dar por concluido este ciclo político e irse de vacaciones cinco semanas, el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, ofreció una rueda de prensa en la que hizo balance de la gestión de su administración, pero sobre todo se defendió de los casos de corrupción que han abierto los tribunales en torno a su gobierno y su familia.

Incluso tildó de “injusta” la sentencia condenatoria a su hermano, David Sánchez, por un delito de prevaricación administrativa y atribuyó a una “campaña de deshumanización” los procesos abiertos contra su familia, en concreto su esposa, Begoña Gómez, investigada por presuntos delitos.

El presidente Sánchez centró gran parte de la hora y media de rueda de prensa en leer un informe detallado de las acciones de su gobierno en la lucha por la extinción de los incendios que están activos en varios puntos del país, como declarar las zonas devastadas como “gravemente dañadas”, lo que permitirá que reciban ayudas públicas más rápido y más amplias.

También destacó que su gobierno ha aumentado la inversión en gasto social en 145 mil millones de euros, a pesar de que desde los comicios de julio de 2023 no ha logrado aprobar unos presupuestos generales del Estado y sigue prorrogando los de 2022, con otras Cortes Generales en vigor. A este respecto, Sánchez se volvió a comprometer a presentar un plan de presupuestos en septiembre.

Una vez abierto el turno de preguntas, la mayoría de las inquietudes de los medios de comunicación fue sobre los casos de corrupción que afectan a su entorno más próximo, tanto el político como el personal.

Como la condena de 24 años de cárcel a su ex ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, quien además era su mano derecha; o la investigación abierta también por graves delitos de corrupción contra Santos Cerdán, también ex secretario de Organización del partido; o el proceso judicial abierto contra el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero, referente moral de la izquierda española y hasta ahora un líder fundamental del socialismo español. Sánchez reiteró su “respaldo total” al “presidente Rodríguez Zapatero”, pero también aclaró que él no era su vocero.

Finalmente, Sánchez lamentó la campaña de “deshumanización” que sufren sus familiares por ser “mujer” y “hermano de Pedro Sánchez”: “no es mi mujer, es Begoña Gómez, que hasta ha sacrificado su desarrollo profesional simplemente porque soy presidente del gobierno. Y la sentencia a mi hermano es injusta y espero que se resuelva en instancias superiores”