El narcotraficante Ismael “El Mayo” Zambada fue sentenciado a cadena perpetua por una corte federal de Brooklyn, Nueva York, tras declararse culpable de cargos relacionados con el tráfico de cocaína y fentanilo. Durante la audiencia, ofreció una disculpa a las víctimas de sus actos y llamó a detener la violencia en México.
Antes de que se dictara la sentencia, Zambada leyó una carta ante el juez Brian Cogan, en la que reconoció su responsabilidad por los delitos cometidos y aseguró que no podía cambiar el pasado, aunque sí asumir las consecuencias de sus acciones. También exhortó a los jóvenes a no seguir el mismo camino y afirmó que “nadie gana en este tipo de guerra”.
Además de la pena de prisión de por vida, el juez ordenó el decomiso de 15 mil millones de dólares, como había solicitado la Fiscalía. No obstante, no impuso una multa económica. La defensa había aceptado previamente que su cliente pasaría el resto de su vida en prisión y solicitó que fuera internado en un centro médico penitenciario debido a su estado de salud, petición sobre la que el juez no emitió recomendación.
La asignación del penal donde cumplirá la condena quedará a cargo del Buró Federal de Prisiones de Estados Unidos. La defensa busca evitar su traslado a la prisión de máxima seguridad de Colorado, donde se encuentra recluido Joaquín “El Chapo” Guzmán, mientras que la Fiscalía manifestó reservas sobre conceder un trato especial debido a la influencia que aún atribuye al líder del Cártel de Sinaloa.
