Al menos 33 hechos violentos contra actores políticos se han registrado en México durante 2026, con un saldo de 28 personas asesinadas, entre alcaldes, exalcaldes, dirigentes partidistas, legisladores, funcionarios municipales y familiares, de acuerdo con un recuento periodístico. Guerrero encabeza la lista con 17 ataques y 15 víctimas mortales, seguido de Oaxaca, con 10 agresiones y ocho fallecidos, y Morelos, con tres hechos que dejaron cuatro muertos.

Entre las víctimas se encuentran al menos cinco personas que habían manifestado su intención de competir en las elecciones de 2027 o eran consideradas posibles aspirantes. En las últimas semanas se reportaron asesinatos y atentados contra autoridades y figuras políticas en Guerrero, Oaxaca, Morelos, Sinaloa y Jalisco, además de amenazas y ataques armados que mantienen abiertas investigaciones por parte de las fiscalías estatales.

El especialista en seguridad David Saucedo atribuyó el incremento de la violencia política a la creciente intervención de grupos del crimen organizado en los procesos electorales. Explicó que, además de disputar territorios entre cárteles, estas organizaciones buscan influir en la selección de candidatos y controlar gobiernos municipales para fortalecer sus operaciones.

El analista advirtió que entidades como Guerrero, Oaxaca y Chiapas enfrentan un escenario en el que la disputa entre grupos criminales se ha trasladado al ámbito político, con agresiones dirigidas contra alcaldes, exfuncionarios, aspirantes y dirigentes partidistas. Consideró que, conforme avance el proceso rumbo a las elecciones de 2027, este tipo de ataques podría intensificarse.