La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que cualquier operación en materia de seguridad realizada en territorio nacional debe estar a cargo exclusivamente de las autoridades mexicanas, al sostener que la cooperación internacional debe mantenerse bajo el principio de respeto a la soberanía.

Durante su conferencia, la mandataria recordó el operativo “Rápido y Furioso” como un ejemplo de una estrategia fallida, al señalar que permitió el ingreso ilegal de armas de fuego a México con el propósito de rastrear a grupos delictivos, pero el armamento terminó en poder del crimen organizado.

Sheinbaum también presentó una gráfica sobre la evolución de los homicidios dolosos en el país. Afirmó que durante el gobierno de Felipe Calderón este delito se incrementó casi tres veces respecto al cierre de la administración de Vicente Fox Quesada. Agregó que, aunque en el sexenio de Enrique Peña Nieto se registró una disminución, posteriormente los homicidios volvieron a aumentar hasta alcanzar niveles cuatro veces superiores a los observados al final del gobierno de Fox.

La presidenta sostuvo que la estrategia de seguridad de su administración se basa en una relación de colaboración con otros países, pero sin subordinación, al reiterar que las decisiones y operaciones dentro del territorio mexicano corresponden únicamente al Estado mexicano.