Dos adolescentes de 14 y 15 años protagonizaron un tiroteo este lunes en una escuela secundaria ubicada en el centro de Filipinas, dejando un saldo de tres estudiantes fallecidos y siete más heridos, según reportaron las autoridades policiales.

Los presuntos responsables, que portaban un arma de fuego cada uno, fueron arrestados tras el incidente. Tanto ellos como las víctimas pertenecían a la Escuela Secundaria Nacional San José, situada en la ciudad de Tacloban, donde ocurrió el ataque durante la mañana. La información fue confirmada por el jefe de la policía regional, el general de brigada Jason Capoy.

Los investigadores policiales aún intentaban determinar qué desencadenó el tiroteo en la escuela pública, que tiene más de mil 500 estudiantes. Capoy dijo que los sospechosos, que eran amigos cercanos, dijeron en un interrogatorio inicial que eran acosados en la escuela. No dio más detalles.

No tienen antecedentes penales y no estaba claro de inmediato de dónde obtuvieron las pistolas utilizadas en el ataque. Los agresores lograron introducir las armas en el campus porque sólo había un guardia de servicio en múltiples entradas y salidas, dijo Capoy.

“Los sospechosos irrumpieron en dos aulas porque después del tiroteo en la primera, los niños salieron corriendo y los sospechosos aparentemente persiguieron a algunas víctimas hasta otra aula”, dijo Capoy a los reporteros.

Uno de los sospechosos fue detenido en la escuela después del ataque, pero el segundo huyó y se escondió en una casa cercana. Fue encontrado por la policía, que fue alertada por residentes, informaron las autoridades.

El presidente, Ferdinand Marcos Jr, ordenó una investigación exhaustiva del tiroteo y pidió a las fuerzas del orden reforzar la seguridad en todas las escuelas, lugares de trabajo y áreas públicas, dijo la subsecretaria de Comunicaciones Claire Castro .

“El presidente se entristeció por este incidente. Cualquiera, especialmente los padres de las víctimas, se sentirá triste y aterrorizado”, dijo Castro.

” Instamos a la población a mantener la calma, abstenerse de difundir información no verificada y cooperar con las autoridades proporcionando cualquier información que pueda ayudar a la investigación en curso”, indicó la policía nacional en un comunicado.

Los delitos que implican el uso de armas de fuego son frecuentes en Filipinas, en parte debido a la proliferación de armas no registradas, pero los tiroteos en escuelas son relativamente raros.