Nuevos testimonios de personas que trabajaron junto a Diana, Princesa de Gales han dado a conocer algunos aspectos de sus hábitos alimenticios y de la rutina que mantenía durante sus últimos años como integrante de la familia real británica.
Las declaraciones fueron compartidas por su exmayordomo, Paul Burrell, y por el chef Darren McGrady, quienes convivieron con la princesa durante la década de 1990.
De acuerdo con Burrell, Diana solía optar por cenas sencillas que incluían trucha a la parrilla, pasta o papa horneada acompañada de caviar y vinagreta. El exmayordomo relató que muchas de esas comidas transcurrían en un ambiente tranquilo dentro de su residencia, especialmente cuando sus hijos, los príncipes Príncipe Guillermo y Príncipe Enrique, se encontraban en el internado.
Según su testimonio, las noches representaban uno de los momentos más solitarios para la princesa, quien en ocasiones pedía compañía mientras cenaba. Burrell también recordó que una de sus bebidas favoritas era el té de jengibre, que acostumbraba tomar después de cumplir con sus actividades diarias.
Por su parte, el chef Darren McGrady reveló anteriormente que uno de los desayunos preferidos de Diana consistía en una preparación similar a la avena remojada durante la noche, elaborada con jugo de naranja recién exprimido en lugar de leche, una receta que formaba parte habitual de su alimentación.
Los testimonios ofrecen una mirada más cercana a la vida privada de la princesa, cuya figura continúa despertando interés casi tres décadas después de su fallecimiento.
