Al menos 16 personas fueron asesinadas y 15 heridas en la última jornada de ataques aéreos israelíes contra el sur de Líbano, mientras Hezbollah reivindicó nuevos ataques contra las fuerzas israelíes en el territorio y el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, llamó a los libaneses a “unirse a Israel” a la lucha contra ese grupo.

Los distritos de Nabatiyeh y Tiro fueron los principales escenarios de bombardeos de las fuerzas israelíes; además, en Kfarshuba, una de las pocas comunidades del sur cuyos residentes optaron por quedarse durante toda la guerra pese a las órdenes de expulsión israelíes, secuestraron al concejal Mohammad Hassan al-Hajj y a un trabajador mientras operaban una bomba de agua en las afueras del pueblo, informó Middle East Eye.

World Vision reportó que al menos 80 mil familias fueron forzadas a abandonar sus hogares desde el 1º de junio y sus albergues en Tiro, Sidón, Beirut y la zona de Monte Líbano se encuentran saturados. “Los niños y niñas son quienes más sufren las consecuencias de esta crisis. Cada nuevo desplazamiento afecta su seguridad, bienestar y futuro”, agregó la institución.

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, señaló que hay “más de un millón de personas desplazadas fuera de los albergues colectivos y se necesita apoyo urgente para garantizar que los niños, niñas y familias tengan acceso a refugio seguro, protección, alimentos, agua potable y apoyo sicosocial”.

Historia parcial
“Israel no está en guerra contra ustedes. Estamos en guerra contra Hezbollah, que tomó su país como rehén (…) Anhelamos la paz con ustedes”, declaró Netanyahu en un video en inglés dirigido a la población libanesa. “Tomen el control de su futuro. Únanse a Israel. Construyamos la seguridad y la prosperidad para todos nuestros hijos. Y, una vez que Hezbollah sea desmantelado, las posibilidades serán infinitas, el cielo será el único límite”, añadió.

Netanyahu aseguró que Hezbollah “quiere la guerra y sacrificará a tantos (libaneses) como sea posible para alcanzar sus enfermizos objetivos. No dejen que su futuro lo dicten teócratas medievales empeñados en destruir nuestra civilización común”, manifestó.

“¿Recuerdan cómo era Líbano antes de que Irán y Hezbollah lo convirtieran en una pesadilla? ¿Recuerdan los cafés? ¿Recuerdan la cultura? ¿Recuerdan la calma?,” dijo el premier sin referirse a la invasión israelí a Líbano en 1982 a raíz de la cual se formó el grupo chií, con el apoyo de Irán, para luchar por la recuperación de la soberanía de su territorio.

En tanto, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, anunció que desplegará un equipo en Líbano para investigar presuntas violaciones al derecho internacional y el humanitario cometidas por las partes en conflicto desde el inicio de la ofensiva israelí el pasado 2 de marzo.