El alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, señaló que la Copa Mundial de la FIFA 2026 representa una oportunidad para que Estados Unidos reconsidere la aplicación de sus políticas migratorias y garantice el respeto a la dignidad humana durante el desarrollo del torneo.
Durante una conferencia de prensa en Ginebra, el funcionario destacó que los grandes eventos deportivos fueron concebidos como espacios de unidad, paz e inclusión, por lo que consideró indispensable que tanto deportistas como aficionados puedan participar en un entorno seguro y libre de discriminación.
Türk hizo referencia a situaciones reportadas en torno a integrantes de la selección de Irán y a personas vinculadas con el torneo que enfrentaron retrasos o restricciones para ingresar a territorio estadounidense. Ante ello, expresó su expectativa de que las autoridades revisen la forma en que se aplican las leyes migratorias para asegurar que se respeten los derechos humanos de todas las personas involucradas en la justa mundialista.
El representante de la ONU también advirtió que prácticas como la discriminación basada en perfiles raciales, la vigilancia excesiva o medidas migratorias restrictivas no deben afectar el desarrollo del campeonato. Asimismo, llamó a poner fin a los discursos que, a su juicio, contribuyen a la deshumanización de migrantes, refugiados y solicitantes de asilo.
Finalmente, sostuvo que el Mundial 2026 puede convertirse en una oportunidad para fortalecer los principios de inclusión y respeto entre las naciones participantes, en un evento que concentrará la atención de millones de personas alrededor del mundo.
