A pesar de que las leyes mexicanas prohíben usar la orientación sexual como un filtro para rechazar donantes de sangre, la realidad en las salas de espera de Chihuahua cuenta una historia distinta. Activistas e integrantes de la comunidad LGBTQ+ denuncian que los prejuicios médicos siguen operando desde la sombra, disfrazados de tecnicismos.

Karla Arvizo, presidenta del Comité de la Diversidad Sexual en Chihuahua, alzó la voz tras recopilar múltiples testimonios de personas que, al declarar de forma honesta que tienen parejas de su mismo sexo, son rechazadas de inmediato.

“Las dos veces buscaron una excusa distinta para decirme que no podía donar. La primera vez me dijeron que era por mi orientación sexual y después encontraron otros argumentos”.

Ese es el relato de Patricia, una joven lesbiana que ha intentado donar sangre en dos ocasiones sin éxito: primero en 2018, en el Hospital Christus Muguerza, y de nuevo en 2023, en el IMSS Morelos. En ambos casos, las trabas aparecieron justo después de hablar de su vida sentimental.


Arvizo recuerda que este rechazo es el eco de un viejo estigma vinculado al VIH. Aunque las movilizaciones civiles lograron eliminar las preguntas abiertamente discriminatorias de los cuestionarios oficiales, los sesgos persisten en la práctica diaria. La activista aclara el panorama:

  • Lo que sí importa: Perforaciones recientes, tatuajes nuevos o conductas de riesgo epidemiológico real.
  • Lo que NO debe importar: La orientación sexual o la identidad de género.

Para demostrarlo, la comunidad organizó una campaña de donación altruista que logró recaudar 41 unidades de sangre en perfectas condiciones, confirmando que el colectivo LGBTQ+ puede donar de manera segura y responsable. Por ello, Arvizo instó a quienes vivan situaciones similares a denunciar ante organizaciones civiles o la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).


Por su parte, la Secretaría de Salud del Estado se mantiene firme en el papel: la orientación sexual no es un criterio de rechazo. La dependencia asegura que las valoraciones son estrictamente clínicas y se apegan a la Guía Nacional de Criterios para la Selección de Donantes de Sangre. Además, señalaron que, hasta la fecha, no han recibido reportes o quejas formales por discriminación en la red pública de salud.

La necesidad de sangre en el estado es constante. Según las cifras oficiales de la Secretaría de Salud:

  • En 2025: Se captaron 32,656 unidades en Chihuahua (14,208 de donantes voluntarios).
  • En lo que va de 2026: Ya se han sumado 13,494 unidades (5,837 altruistas).

Este panorama enmarca las actividades del Mes del Orgullo. Karla Arvizo recordó que la Marcha del Orgullo en Chihuahua se llevará a cabo el próximo 4 de julio, iniciando precisamente en las instalaciones de la CEDH.

“Es una marcha de fiesta, pero también de protesta. Sirve para visibilizarnos y para recordar a las autoridades que somos una comunidad mucho más grande de lo que algunos creen”, concluyó. Mientras tanto, la ley sigue siendo clara en el papel: cualquier ciudadano, sin importar a quién ame, tiene el derecho legal de donar sangre y salvar vidas, siempre y cuando cumpla con los requisitos médicos estándar.