A más de una década de la muerte de Michael Jackson, el emblemático rancho Neverland ya no forma parte de su patrimonio ni opera como museo o atracción turística. La propiedad, ubicada en California, fue vendida en 2020 al empresario Ron Burkle por 22 millones de dólares y actualmente es conocida nuevamente como Sycamore Valley Ranch.
Durante años, Neverland fue uno de los lugares más asociados con la figura del llamado “Rey del Pop”. Jackson adquirió el rancho a finales de los años ochenta y lo transformó en un espacio único que incluía juegos mecánicos, un tren interno, cine, jardines, áreas recreativas y espacios para albergar animales, inspirado en el universo de Peter Pan.
Sin embargo, con el paso del tiempo el cantante se alejó de la propiedad, especialmente después de los problemas legales que enfrentó en vida. Tras su fallecimiento en 2009, Neverland permaneció cerrado al público, perdió varios de sus elementos distintivos y pasó por distintos intentos de venta antes de concretarse su adquisición definitiva.
Aunque continúa siendo un sitio de gran interés para los admiradores de Michael Jackson, no existe evidencia de que funcione como museo o centro de visitas. Además, el artista no murió en el rancho, sino en una residencia de alquiler ubicada en Los Ángeles, donde vivía mientras preparaba la serie de conciertos “This Is It”, con la que planeaba regresar a los escenarios.
