El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dejó abierta la posibilidad de aplicar nuevas acciones para enfrentar la ola de bloqueos que afecta al país desde hace más de un mes, entre ellas una eventual medida relacionada con el estado de excepción, figura cuyo marco legal avanza actualmente en el Congreso boliviano.
Las declaraciones se produjeron tras la reapertura de la ruta de Río Abajo, uno de los principales corredores de abastecimiento hacia las ciudades de La Paz y El Alto. La operación fue realizada por fuerzas policiales y militares con apoyo de maquinaria pesada, luego de que la vía permaneciera bloqueada durante más de 30 días.
Mientras tanto, la Cámara de Diputados comenzó el análisis de una iniciativa para regular los estados de excepción, propuesta que ya había recibido el aval del Senado. Paz señaló que la Constitución contempla este mecanismo, aunque insistió en que el diálogo sigue siendo la principal alternativa para resolver el conflicto social que mantiene paralizado gran parte del país.
La crisis comenzó en mayo con protestas por combustible presuntamente contaminado y posteriormente incorporó demandas laborales y políticas impulsadas por organizaciones sindicales, campesinas y grupos afines al expresidente Evo Morales. Según datos oficiales, los bloqueos han provocado problemas de abastecimiento, afectaciones en servicios básicos y al menos 13 fallecimientos relacionados con las consecuencias de las movilizaciones.
